Microdiol y un mes para comenzar el tratamiento 

Me ha venido la regla y esta noche empiezo a tomar Microdiol hasta el inicio del ciclo de FIV, que será en un mes aproximadamente. Ahora sí: falta muy poco para empezar el tratamiento y mis ovarios comienzan hoy a prepararse para la estimulación que les espera. Fostipur, Orgalutrán, Ovitrelle… Hasta hace pocos meses estas palabras y otras muchas me eran completamente ajenas, y ahora forman parte de mi vocabulario y de una nueva etapa de mi vida. La verdad es que en este tiempo de espera he aprendido más acerca de la reproducción asistida que del área en la que trabajo. ¡Y lo que me queda! 😏

Hoy estoy un poco blandita (las hormonas no ayudan) y tengo sentimientos encontrados: ilusión, impaciencia, ánimo y también incertidumbre ante algo tan nuevo y desconocido para mí. Supongo que es normal y a la vez inevitable, pero lo llevo bien.

Esta mañana he llamado a la FJD para preguntarle a las enfermeras si puedo tomar Microdiol durante más de 21 días y me han confirmado que sí, por lo que cuando termine esta primera caja tendré que empezar con otra hasta la cita con Ginecología (es decir, unas 10 píldoras más). 💊  Hubiera preferido tener que tomarlo durante menos tiempo, pero la regla me coincidía así.

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Lo que sí me ha sorprendido es saber que no empezaré con la medicación ese mismo día, como le entendimos a la ginecóloga en la primera consulta, sino 3 o 4 días después de esa cita de inicio de ciclo–frenaje, según me ha comentado la enfermera que me ha atendido por teléfono. La verdad es que en la FJD pasan consulta bastante rápido (al menos así ha sido en las dos que llevamos) y hay ciertas cosas que dan por hecho o que no explican en detalle, así que si no coincide que plantees justo esa duda concreta, puede haber algo de confusión, como nos ha ocurrido.

¿Sabéis si es siempre así? ¿Por qué hay que esperar unos días para comenzar con la medicación? Yo tenía entendido que en la formación que recibiremos de las enfermeras ese mismo día, nos enseñarían cómo ponernos la primera inyección y que incluso nos la pondrían allí mismo, pero como digo, parece que lo entendimos mal. Me ha descuadrado un poco la noticia, la verdad, no tanto por empezar con la medicación 3 días después, que al fin y al cabo no cambia nada, sino porque ya me había hecho esa idea y me parecía más práctico. Aprovecharemos para resolver todas las dudas posibles, eso sí.

J, que será mi “enfermero particular” (creo que voy a ser incapaz de pincharme, como ya os conté en otro post 💉😱) está tranquilo y conserva su habitual espíritu positivo. Estos días hemos descansado, nos hemos disfrutado y hemos conseguido desconectar. Además hemos quedado con una pareja de amigos que está en una situación parecida, aunque algo más complicada que la nuestra, ya que ellos van por su tercera transferencia y en esta van a tener que renunciar a los embriones fecundados con esperma criogenizado de él, por lo que van a intentarlo con dos fecundados con esperma de donante. Son unos luchadores que no pierden la esperanza ni la calma, aunque nos han reconocido que este proceso es muy duro y que requiere infinita paciencia.

Poder habla del tema con ellos con confianza, sabiendo que dentro de poco estaremos inmersos nosotros también en el tratamiento, y escuchar sus consejos y palabras de ánimo, nos ha ayudado a terminar de recargar las pilas. Poder hablar abiertamente de este tema con alguien cercano que está luchando por el mismo sueño que nosotros nos hace sentir un poco menos “solos” en toda esta historia, y leer vuestros blogs también me ayuda mucho.

Feliz semana.

G.

Superando etapas

Hoy termina marzo y, con él, el primer trimestre del año. El cambio de estación me ha venido bien para dejar atrás un largo invierno en el que conocimos, hace ya 4 meses, la dura noticia de nuestra infertilidad.

La llegada de la primavera, aunque esté siendo intermitente y algo inestable hasta ahora, tal como me siento yo muchas veces, me invita a mirar hacia el futuro con un poco más de luz y a dejar atrás la frustración y la rabia que hace no mucho sentía y que me bloquearon por completo.

He dejado de buscar cada ciclo los síntomas que antes me hacían pensar que podría estar embarazada, que ese mes sería el bueno. He evitado calcular, tras pequeños retrasos en la menstruación, la fecha prevista de ese embarazo que por ahora no ha llegado para no sentirme como una tonta por hacerme falsas ilusiones mes tras mes. He decidido dejar de levantar las piernas y permanecer tumbada todo el tiempo posible después de cada relación sexual al ser consciente de que esas rutinas que ya tenía tan interiorizadas no obrarían el milagro. Me he prometido no volver a mirar en el móvil el calendario de fertilidad que me señalaba los mejores días para concebir y he desactivado la notificación que me recordaba tomarme el ácido fólico cada mañana, aunque lo siga tomando.

Creo que, en definitiva, he terminado de asumir que no seremos padres de la misma forma que la mayoría de las parejas y que vamos a necesitar la ayuda de la reproducción asistida. He necesitado este tiempo para terminar de tragarme la pena y aprender a convivir con esto sin dramatismos, aceptándolo tal y como es, y cogiendo fuerzas para lo que viene. En todo este proceso, J me ha ayudado mucho. Su filosofía de vida y su optimismo han sido fundamentales para poder avanzar.

En 6 semanas empezaremos este nuevo camino y estoy ilusionada, pero a la vez soy muy cauta. Me preocupa cómo reaccionaré a la medicación y me genera incertidumbre no saber cómo se desarrollará todo el proceso, pero confío, o más bien quiero confiar, en que todo irá bien. Finalmente hemos decidido intentarlo desde el principio con dos embriones si es posible y cogernos unos días de vacaciones de cara al tratamiento. Así lo encararemos descansados y tranquilos. Ya falta un poco menos.

G.

A dos meses


Ya “solo” faltan dos meses para empezar con el tratamiento, casi la mitad de días desde que nos asignaron fecha en el hospital. Con la llegada del buen tiempo y todo el trabajo que estoy teniendo últimamente, voy llevando mejor la espera, aunque algunos días tengo un poco de ansiedad y seguir la dieta no siempre es fácil.

Últimamente apenas he perdido peso a pesar de los esfuerzos. El primer mes de régimen fue bastante bien, pero a partir de la quinta semana, cada kilo menos está siendo un verdadero logro para mí. Los sábados hago un poco lo que quiero, ya que es mi día “libre” y me lo tomo como tal, pero el resto de la semana cuido bastante lo que como y hago ejercicio al menos 3 veces por semana. No sé cuánto conseguiré perder para mayo, pero estoy contenta con el estilo de vida saludable que estoy llevando.

La terapia con la psicóloga me está ayudando bastante. Además, tengo su teléfono directo y me resulta muy accesible plantearle cualquier duda o pedirle consejo durante las dos semanas que no la veo. Definitivamente, ha sido todo un acierto recurrir a ella.

Además, hoy he empezado a tomar Femasvit. Compré hace unas semanas una caja de 90 comprimidos por internet y dudé si empezar a tomarlo dos meses o solo un mes antes del inicio del tratamiento, y al final he pensado que empezar a tomarlo ahora no me vendrá mal. Además, en dos semanas tengo que repetirme unos análisis de revisión que me pidió el endocrino y así voy incorporando también el yodo, como me dijo.

Estos días he leído algunos blogs y he seguido a la #infertilpandy por Twitter, y veo algunas betas positivas de las que me alegro y que me animan a pensar que quizá tengamos suerte y lo consigamos en la primera FIV. Tampoco soy demasiado optimista, simplemente trato de ocupar mi mente con pensamientos positivos, desterrando los negativos en la medida de lo posible, especialmente por las noches.

Mi entorno y el barrio en el que vivo están plagados de carritos de bebé y de mujeres embarazadas (o esa impresión tengo yo) y me resulta inevitable pensar que quizá en unos meses seamos nosotros quienes estemos viviendo ese feliz momento. Ojalá el próximo año por estas fechas podamos celebrar el día del padre y de la madre sabiendo al menos que lo seremos pronto. Deseo que el momento de quienes estáis en el camino esté también muy próximo.

¡Ánimo y a disfrutar del fin de semana!

G.

Transferir uno o dos embriones

Aunque J no lo tiene claro todavía y cree que aún es pronto para decidirlo, por mi parte cada vez estoy más convencida de que, siempre que fuera posible, preferiría que la primera transferencia fuera de dos embriones.

Siempre hemos querido tener 2 o 3 hijos y, aunque soy plenamente consciente de los aspectos negativos de un embarazo múltiple y de la logística que conlleva tener dos bebés al mismo tiempo (no solo económica sino también en la vida diaria), la verdad es que no me asusta la idea de ser madre de mellizos. Más bien al contrario, me gusta y me hace ilusión. Pero una cosa es la ilusión y otra la realidad.

Pensar en dos herman@s que nazcan y se críen a la vez me parece algo precioso y a la vez agotador para los padres de las criaturas, especialmente durante los primeros años. Si un hijo te cambia la vida, ¿cómo sería pasar de no tener ninguno a tener dos? Por más que intente imaginarlo, no creo que sea posible hacerse a la idea sin vivirlo.

Estadísticamente, las transferencias de dos embriones tienen más posibilidades de éxito que las de un solo embrión y, si no estoy equivocada, la mayoría de las veces que se consigue el embarazo, suele ser de un embrión y no de dos, pero también tengo en cuenta que, transfiriendo dos embriones, obviamente la posibilidad de embarazo múltiple existiría y que podría conllevar varios inconvenientes que no debemos perder de vista: retraso de crecimiento intrauterino, prematuridad, aumento de la probabilidad de problemas durante el embarazo… No voy a negar que esto me preocupa y es el motivo por el que todavía no estoy convencida al 100%. 🤔

Por otro lado, la edad (32 años en mi caso) y la calidad de los embriones también pueden ser determinantes en la decisión, y para saberlo todavía toca esperar algo más de dos meses.

Por lo que tengo entendido, dos embriones de calidad C, por ejemplo, no tienen las mismas probabilidades de lograr un embarazo que dos de calidad A o B. También es cierto que esto es muy subjetivo, ya que hay quien se queda embarazada de un solo embrión de calidad C y quien no consigue el embarazo con dos de calidad A que a priori tenían más opciones. Al final todo esto se me asemeja bastante a tirar una o dos monedas al aire y esperar. ¡Qué complicado! 😓

Sé que esta es una decisión muy personal que depende de muchos factores y que es difícil aconsejar al respecto, pero me gustaría saber cuáles son vuestras experiencias. ¿Qué ventajas e inconvenientes tienen, desde vuestro punto de vista, las transferencias de dos embriones respecto a las de un embrión?

Gracias por leerme y dejarme vuestros comentarios.

G.

Mentalizándome

Hoy hace justo un mes de nuestra última cita en la FJD, en la que nos organizaron el primer ciclo de FIV y nos entregaron las recetas. Estas semanas han pasado algo lentas en el día a día, aunque al mismo tiempo tengo la sensación de haberlas vivido muy intensamente.

Sigo teniendo problemas para dormir, pero estos últimos días me noto un poco más tranquila por las noches y consigo quedarme dormida antes, unos 45 min después de acostarme. Además, solo he tenido una pesadilla últimamente, lo cual no está nada mal en comparación con otras rachas que he pasado en las que me despertaba en mitad de la noche inquieta y a veces incluso llorando.

La ansiedad la tengo más o menos controlada a pesar de que seguir la dieta a veces me cuesta bastante, pero he tenido tres o cuatro días muy difíciles en los que me costó mucho levantarme de la cama y por momentos hasta respirar con normalidad. Consigo relajarme después de un rato, pero reconozco que mi estado anímico actual no es muy bueno, y eso a veces no me ayuda en el día a día.

Mi madre me preguntó hace poco si no estaría quizá un poco deprimida, y eso me dio qué pensar. He pasado por una depresión diagnosticada hace un tiempo y sé reconocer los síntomas, así que sé que no tengo una depresión, pero sí reconozco que algunos días tengo momentos de bajón muy intenso en los que me cuesta hacer mis quehaceres cotidianos con la sonrisa que siempre me ha caracterizado. Además, mi psicóloga por ahora no me ha hablado de depresión en ningún momento, sino de una etapa de superación de un shock o “duelo”, así que en ese sentido estoy tranquila. Quiero tener el ánimo alto para mayo, y sé que lo conseguiré. 

Por otro lado, como ya os comenté en otro post, le tengo pánico a las agujas y a las inyecciones en general. Como a muchas de vosotras, me asusta pensar en el tratamiento de estimulación ovárica, en esos pinchacitos diarios y en cómo me sentiré, pero confío en mi fortaleza y sobre todo en las ganas que tengo de conseguir mi sueño, así que eso podrá con el miedo.

Anoche, casi un mes después de haber pasado por la farmacia a recoger la medicación, fui capaz de abrir las cajas y ver qué contenían exactamente para ir familiarizándome con la próxima etapa. Sensación de nervios y algo de miedo, lo normal, imagino, pero bastante bien. El Ovitrelle lo tengo en la nevera envuelto en papel de aluminio a modo de camuflaje desde que lo compré, y el Fostipur y el Orgalutrán están en un cajón de la cómoda de mi habitación que casi nunca abro, así que lo tengo todo medio escondido por ahora. Así no pienso en ello cada dos por tres.

Y aquí tenéis mi “kit”. Me llamó la atención que en las cajas de Fostipur no haya jeringas precargadas y que haya que preparar la solución en casa, así que esta mañana he llamado a la FJD y una enfermera me ha explicado que en el taller nos entregarán las jeringas y agujas que necesitaremos y que nos explicarán cómo pincharnos, así que hasta entonces no tengo que preocuparme por nada. Fácil de decir, complicado de hacer.

Otra duda que tengo y que la enfermera no me ha sabido contestar es por qué no me han recetado heparina. ¿Es necesaria siempre? ¿Cómo puedo saber si yo la voy a necesitar o no? Suelen salirme moratones con mucha facilidad, sobre todo en las piernas, así que me preocupan los hematomas que me puedan salir en la tripa si no me pincho heparina. Según la enfermera, eso no tiene nada que ver, pero yo tenía entendido que sí. Me informaré bien.

En fin, espero que lo que queda de esta espera no se me haga demasiado larga y que pueda llevarla lo mejor posible y sobre todo con buen ánimo. La verdad es que ya le doy menos vueltas al “monotema” y me cuesta un poco menos que antes concentrarme en mi trabajo y desconectar, pero sigo bastante sensible, más todavía de lo que soy normalmente, y por momentos algo cabizbaja. Confío en que todo irá bien y que lograremos nuestro ansiado sueño lo antes posible.

Gracias por leerme y dejarme comentarios con vuestras experiencias y opiniones. Todavía no me atrevo con Twitter, pero sigo a la #infertilpandy desde hace unas semanas. 🙂

G.

Fantasmas y logros

La espera se me está haciendo algo larga, pero los días van pasando. El día a día es bastante llevadero, aunque las noches siempre me resultan complicadas. Tengo insomnio y no consigo descansar todo lo que me gustaría y necesito.

Los fantasmas que pasan a visitarme a partir de medianoche siempre me traen lo mismo. Cada noche las mismas dudas, los mismos miedos que se apoderan de mí por unos largos minutos que a veces son horas. Reconozco que algunas noches me permito llorar en silencio y dejarme llevar, pero otras muchas soy capaz de respirar profundamente y relativizar.

Intento distraerme y relajarme leyendo o escuchando música y, cuando por fin se van esos fantasmas, consigo dormirme tranquila y con un atisbo de ilusión que me salva de la inquietud hasta la mañana siguiente, la mayoría de las veces ya sin pesadillas.

He retomado la terapia esta semana y definitivamente ha sido una buena idea. Mi psicóloga ya me conoce, tiene otros pacientes en tratamiento de reproducción asistida y sus palabras y pautas son muy valiosas para mí. Creo que este apoyo puntual es justo lo que necesito para continuar y sobre todo para prepararme psicológicamente de cara al tratamiento.

La dieta me está costando, pero ya he conseguido perder casi 6 kg en unas 3 semanas y estoy bastante orgullosa de mí misma. Además, hago ejercicio 3 veces por semana, así que espero seguir bajando algunos kilos más en los próximos meses.

Quiero pensar que mi sueño está hoy un poco más cerca que ayer. Se suele decir que cuando todo es incierto, cualquier cosa puede suceder, y yo necesito aferrarme al optimismo como paracaídas.

G.

¿Ácido fólico o algo más?

Llevo casi dos años tomando ácido fólico. Empecé con Donna Plus Embarazo por recomendación de mi antiguo ginecólogo, ya que me dijo que era el más completo del mercado. Después de 10 meses sin que llegara el embarazo y de haberme gastado una importante cantidad de dinero (la verdad es que es muy caro), cambié a Acfol por prescripción del médico de cabecera.

Sigo tomándolo desde entonces, pero leyendo en Internet me ha surgido la duda de si quizá debería tomar algo más de cara a la estimulación ovárica en mayo. He oído hablar de Femasvit y Femivit fólico, pero no sé si realmente ayudan a una mejor ovulación o a la calidad de los óvulos, o si por vuestra experiencia me podéis recomendar otro complemento alimenticio para la etapa pregestacional.

El endocrino me recomendó tomar Yodocefol un mes antes del inicio del tratamiento, y supongo que cuando se acerque la fecha lo empezaré a tomar, pero por ahora es pronto.

También me han comentado que la acupuntura es muy positiva para este tipo de tratamientos, pero no sé si realmente ayuda o si no hay nada científicamente demostrado al respecto. Ocurre lo mismo con el aceite de onagra y la maca.


¿Qué pensáis de todo esto? ¿Tomáis o habéis tomado algún complemento de este tipo? Mi médico de cabecera considera que el ácido fólico es más que suficiente y no cree que necesite tomar nada más. Yo tengo la reserva ovárica algo baja, pero por lo demás a priori debería estar todo bien.

¡Gracias de antemano por vuestras respuestas!

G.